Perú, lunes 14 de marzo de 2005

 

NO APRENDIERON LA LECCIÓN
De nada sirvieron los momentos de auge vividos por nuestro fútbol antes del inicio de la temporada 2005. Creímos ingenuamente que los dirigentes habían aprendido la lección y que este año iba a ser diferente. Tontamente pensamos que todos pondrían el hombro para sacar adelante a nuestro moribundo deporte de multitudes y que se acabarían los apetitos personales e institucionales. Todo fue un falso sueño. Retornamos de un solo golpe a nuestra triste realidad. Volvieron a las tontas y pocas atractivas programaciones y con precios que no están al alcance del pueblo. Si hubiera una escuela para brutos, con la disculpa de los señores brutos, nuestros dirigentes tendrían el grado de master.
Con estos criterios mediocres y poco profesionales, creemos que van camino a un nuevo fracaso económico. El público les dio una luz y les dijo sigan este camino, pero nadie ha querido hacer caso. ¿Es muy difícil programar dobletes o tripletes con precios cómodos?, o ¿es que ya se acostumbraron a jugar los partidos sin público y que no tengan ni siquiera para pagar el lavado de las camisetas? La verdad, que esto deja muchísimo que desear. ¿Con estos dirigentes queremos llegar al Mundial? Dios nos coja confesados.

BASTA DE OPORTUNISTAS
Cada vez que los congresistas necesitan levantar su alicaída imagen, no tienen mejor idea que meterse con el fútbol. Hace un buen tiempo estamos presenciando un CIRCO barato armado nada menos que por el congresista y ex presidente del UTC de Cajamarca Víctor Noriega, presidente de la Comisión de Deportes.
Creemos que todo el Perú está de acuerdo con que se investiguen los casos de corrupción en el fútbol peruano, pero, ¿acaso no está prohibido que utilicen sus cargos para venganzas políticas y aprovechamientos personales?
Le preguntamos al señor Noriega y a su comisión, ¿qué han hecho desde el Congreso para apoyar al fútbol y al deporte peruano? Ya no recuerdan que el deporte y en especial el balompié los llevó al sitio privilegiado donde se encuentran.
Si verdaderamente quieren apoyar como dicen, convenzan a sus colegas y denle al deporte el marco legal que necesita, pero sobre todo los recursos económicos que se necesita, para no ser la última rueda del coche. Demuestren que no son los oportunistas de turno.