Perú, jueves 14 de abril de 2005

 

OLas bestias deben ser enviadas a un zoológico si son animales o encarceladas si son humanos. Los sucesos de Huacho en donde corrieron peligro las vidas del equipo de Alianza Lima no deben ser un hecho estadístico más, no debemos permitir que la coyuntura, que el día a día nos permita la irresponsabilidad del olvido.
Parece que la historia no nos enseña nada a los peruanos. La misma clase de vandalismo ocurrida en el partido contra Huaral ­que debería perder la localía si no da seguridad­ ya la hemos visto en repetidas ocasiones en el Garcilaso del Cusco o en el Picasso Peratta de Ica. En esas ocasiones la noticia cotidiana "se comió" a la urgencia.
Es un hecho que la ADFP debe coordinar con el club anfitrión, la Policía Nacional, y con Defensa Civil hasta los más mínimos detalles como las vías de acceso y salida de las barras e inclusive si es que hay desmonte o piedras cerca de dichos caminos. Ninguna condición es prescindible, tal es así que, estoy en abierto desacuerdo cuando directivos de Alianza, la U o el Boys cuando reclaman o se quejan por medidas estrictas, por el contrario, los clubes las deberían exigir o no se deben realizar los partidos.
"El fútbol es lo más importante de lo menos importante", frase ciertísima por lo que me reafirmo en que la vida humana, ya sea de Sáenz, Soto o Insua, debe ser tutelada. Es inadmisible que la legislación peruana maniate a un policía y le impida disparar contra un energúmeno que intenta asesinar con un rocón disparado a pocos metros de distancia, ¡eso es un intento de homicidio!, no es un reclamo a un jugador errado o un técnico incompetente, para eso están los gritos en la tribuna, es por ello que no debemos confundir delincuentes con barristas y si lo son deben ser apresados y enjuiciados por intentar matar a una persona.
A la policía se le debe respetar por las buenas o por las malas, después de un par de balazos al aire con intenciones disuasivas, deben seguir las lacrimógenas ­si las tienen­, después de ello no queda otra más que disparar al cuerpo de quien quiere matar. Eso es proteger la vida de inocentes y debemos ser conscientes que los jugadores y técnicos, malos o buenos, deben ser protegidos ¡ya!
Cuando escribo estas líneas no se ha jugado el partido Alianza-Banfield, ¿si ganaron los grones Insua es un genio?, ¿si el gol lo metió Waldir le tirarán flores? Creo que el resultado es secundario y que los íntimos de corazón que mandan en el Comando Sur deben denunciar a los delincuentes de Huacho si es que los conocen.