Perú, jueves 14 de abril de 2005

 

En silencio OBLIGADO

Alianza Lima opta por cerrar las puertas a la prensa tras sucesos del miércoles en Matute

Y al día siguiente... La noche previa había sido muy dura para todos. Como para no olvidarla jamás. Y es que no solo se había perdido ante Banfield y toda posibilidad de pasar a la segunda fase de Copa Libertadores, sino también el miedo se apoderó en los camarines cuando algunos hinchas intentaron ingresar para agredir a jugadores y comando técnico. Pero el susto pasó y no quedaba más remedio que volver de nuevo a Matute.
El plantel estuvo citado en el fortín de La Victoria a las 4 de la tarde, porque tenía una reunión con la Comisión de Fútbol. Uno a uno comenzaron a llegar a la Villa Íntima. En sus rostros aún quedaban huellas del sinsabor de la víspera, sin embargo no había más remedio que escuchar la molestia de los dirigentes. Los trapitos sucios tenían que lavarse en casa. Y a puerta cerrada.
No faltó nadie a la reunión. Estuvieron presentes los jugadores, comando técnico y directivos, quienes tomaron la palabra tratando de encontrarle una explicación a lo sucedido ante Banfield. En dicho encuentro se dijeron muchas cosas, por ahí hubo necesidad de levantar un poco la voz, pero al final el compromiso de todos fue empujar el coche hacia la misma dirección y de manera unida, más allá que eso no representaba que rueden cabezas en caso el equipo no levante en el próximo partido ante Atlético Universidad.
Cierran puertas
Pero los jugadores íntimos y el técnico Ruben Darío Insua no solo acordaron unirse para sacar esto adelante, sino también, a través de un escueto comunicado, daban a conocer a todos los medios ­aunque muchos aseguran que la idea partió de la propia directiva­ que se iba a restringir el acceso de la prensa a Matute desde ayer hasta mañana. Como si el periodismo tuviera culpa alguna del reciente fracaso en la Copa Libertadores y la violencia de la barra de la que fueron víctimas.
En dicho documento dice: "Se comunica a la prensa en general que a solicitud del cuerpo técnico y los jugadores, los entrenamientos del primer equipo del Club Alianza Lima se realizarán a puertas cerradas hasta el día viernes 15 de abril".
Así pasó la gente de Alianza Lima el día siguiente que nadie esperaba.

 

José Soto sorprendido por todo

La disposición de cerrar la puerta a la prensa no partió de los jugadores ni del comando técnico. José Soto levantó su voz de protesta al querer responsabilizarlos. "Me sorprendió ver a la prensa en la calle. Lo más seguro es que la responsabilidad recaiga en el 'cabecilla' Soto y lo culpen por cerrar las puertas, pero juro por mis hijos que los jugadores ni el comando técnico sabíamos algo de esta medida", dijo mortificado a Líbero.
Apoyan el trabajo de Insua a pesar de las críticas que llueven por doquier. "Somos respetuosos de la persona que nos dirige y la respaldamos. Los jugadores somos los que resolvemos en la cancha, y como hombres afrontamos los resultados".
No ocultó su molestia por los desmanes generados por la barra y espera un mayor resguardo policial para los próximos partidos. "Esos hechos no deben repetirse jamás".

 

Ratifican a Ruben Insua en el cargo

Ultimátum. La directiva íntima decidió darle un tibio respaldo al técnico Ruben Darío Insua para que siga al frente del equipo. Se sabe que el estratega argentino ya no goza de plena simpatía en el seno de la directiva y un nuevo traspié este sábado ante Atlético Universidad prácticamente sería el detonante para que deje la dirección técnica de Alianza Lima. "O renuncia por dignidad o se va del club", habría sido la decisión, aunque a los medios de comunicación saldrían a respaldarlo rotundamente. "Tiene nuestra confianza".
Aunque aún no hay un candidato oficial de parte de la dirigencia, se supo que un sector de la directiva ya tiene en mente que Wilmar Valencia podría asumir el primer equipo. "Bam Bam" actualmente trabaja en las divisiones menores. Otra posibilidad es Freddy Ternero, aunque éste ha preferido apoyar a Insua.

 

Emplazan a la Policía

Tras los hechos suscitados luego del encuentro entre Alianza Lima y Banfield por Copa Libertadores, el club Alianza Lima emitió un comunicado a los medios donde "exhortaba a las fuerzas del orden y autoridades respectivas a desarrollar mayores esfuerzos por erradicar todo acto de violencia para evitar sucesos similares". Asimismo, "repudiaban todo acto de violencia y vandalismo que se presente en el fútbol local, considerando a su vez que no adjudican este hecho al Comando Svr en su conjunto, por ser este un acto delincuencial producido posiblemente por un grupo de infiltrados en la barra", decía la nota de prensa.

Comando Svr da su versión

Un comunicado en su página web, hace que las próximas acciones del Comando Svr sean predecibles. No se sabe si lo que dicen allí debe tomarse como una advertencia o la sutil aceptación de una tregua. Lo único claro es que se adjudican los hechos de la noche del martes.
Con un estilo peculiar, en el comunicado detallan las canciones entonadas ese día y explican, a través de estas, sus reacciones. Para ellos, todo tiene sentido. Por ejemplo, cantaron pidiendo la cabeza de Insua porque "es el responsable del fracaso, no tiene un equipo base, experimenta con jugadores en puestos que no conocen y sus contrataciones no marcan la diferencia".
Habían cantado "Ayayay, que pena que me dan, en ese camarín nos vamos a encontrar" y explican: "La mecha no la encendimos nosotros, sino ellos que no le pudieron ganar a un equipo sin tradición. Fuimos al vestuario para hacerles recordarles que Alianza no es un equipito de m... Les pateamos la puerta para ver si de una vez se ponen el overol o dan un paso al costado". Por último, aseguran: "Pese al nuevo fracaso, no perdemos la fe. Vamos a alentar al equipo y solo a los jugadores que se lo merezcan. Renovamos la fe en el tri". Y le hacen tal invocación al cuerpo técnico (no piden que se vaya Insua) y al plantel. Saque Ud. sus conclusiones.